Moore: Ciudadano del Mundo

carlos-moore2Carlos  Moore Wedderburn es uno de esos intelectuales públicos por los que muchos sentimos una gran admiración.  Embajador de buena voluntad y hombre de una sola pieza con una integridad moral contagiante. Militante antirracista y  portavoz de una obra que suda honestidad.

Nacido en 1942, y de ascendencia jamaicana, barbadiense y trinitense es etnólogo y científico político formado en la Universite  de Paris-7, en Francia, donde obtuvo dos doctorados, uno en Etnología (1979) y otro en Ciencias Humanas (1983). Desde 2000,  reside permanentemente en Brasil con su familia, sumido en una continua producción intelectual. Domina cinco lenguas.

En 1961 estuvo involucrado en las protestas ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en Nueva York por causa del asesinato de Patrice Lumumba, en el Congo. En los años sesenta participo del Movimiento de Derechos Civiles en  los Estados Unidos, junto a figuras como Max Roach, Harold Cruse, y Maya Angelou. Para esa fecha regresa a Cuba donde se une a su maestro Walterio Carbonell, en la lucha por el reconocimiento de la problemática racial en el seno de la naciente Revolución Cubana. Sufrió prisión en 1961, a causa de sus críticas a la política racial del gobierno cubano. Por igual motivo, en 1962 fue internado en un campo de trabajo y se refugio en la embajada de Guinea, en 1963, y marcho al exilio en África del Norte

Su carrera académica, de 1986  a2000, incluye cargos como profesor visitante de Florida International University (FIU), en Miami, Florida y como profesor titular de Asuntos de América Latina en el Instituto de Relaciones Internacionales  de la University of West Indies(UWI) en Trinidad y Tobago. En 2002, fue designado como Jefe de Investigación Honorifico (vitalicio) de la Escuela de Estudios e Investigaciones de Posgrado de la University of West Indies (UWI), Kingston, Jamaica.

En el periodo de 1982 a 1983 se desempeño como consultor personal para asuntos latinoamericanos del Secretario General de la Organización para la Unidad Africana (OUA), Dr. Edem Kodjo, y desempeño esa misma función ante el Secretario General de la Organización de la comunidad del Caribe  (CARICOM), Dr. Edwin Carrington. Durante 5 años fue asesor personal del científico senegalés, Cheikh Anta Diop, en Dakar, Senegal. De 1970 a 1984 desempeño carrera como periodista y analista político en la Agence France- Presse, en el semanario internacional Jeune Afrique, ambos en Paris, Francia, colaborando paralelamente con  las revistas Afriscope (Nigeria) y Nadhatu Ifriqiya (Egipto).

Conocido por sus obras y análisis sobre el  tema racial en Cuba, es autor de siete libros, traducidos a varias lenguas entre los que se encuentran, Fela: This bitch of a life (FeLa:Esta Puta Vida1982) dedicada a la vida del músico y panafricanista Fela Kuti,  Castro, the Blacks and África (Castro, los Negros y África,1995), A África que incomoda (África que incomoda, 2008) y sus memoria Pichon: Race and Revolution in Castros  Cuba (Pichón: Raza y Revolución en Cuba castrista,2009) . No obstante sus obras haberle valido el reconocimiento de  lectores y críticos en Europa, África, Estados Unidos, América Latina y el Caribe, continua siendo un desconocido en su país natal, donde es silenciado por la ortodoxia criolla.

Es un optimista crítico, un hombre que desafía  las verdades, siempre en medio de una batalla que apenas comienza. Su discurso predica la libertad y la emancipación del sujeto negro. A través de la magia de la palabra escarba en los inventarios coloniales, desliza las mascaras del racismo como cárcel psicológica  y cabalga sobre sus heridas. Sus páginas nos someten a vientos agitados pues en ella se visualiza el testimonio de la resistencia y el cimarronaje, también la crueldad del desgarramiento, es  la radiografía de la madre África que incomoda y duele. Los grandes protagonistas de su obra son la memoria, la esperanza, la autoestima, la política de la diferencia y la emancipación ciudadana.

A través de su obra, Carlos Moore recorre recorre  un largo trayecto de interconexiones con la historia. Teje varios mapas de las identidades y mediante  su escritura  localiza el espacio del sufrimiento. es un ser resistente a la alineación y a la asimilación cultural,  un hombre sin prejuicio que desconfía de la cubanidad. Su obra  transgresora es un ejercicio de aprendizaje, un manifiesto de la emancipación que  incomoda y ocasiona rabia.  Explora el pasado para proyectarse en el futuro y para lograrlo toma como punto de partida sus orígenes, la experiencia socialista cubana en su relación con el problema del racismo, marcado por la tensión entre la inquisición marxista y el movimiento negro. No ha dudado en recorrer ese difícil camino partiendo de su propia historia personal y familiar.

Desde las narrativas política del régimen cubano, continúa siendo satanizado hasta la saciedad, como   “militante racista radical” y “agente de la CIA”. Otros intelectuales de la diáspora negra como  el martiniqueño, Aimé Césaire, y el intelectual y político haitiano, René Depestre ,han recibido los mismos insultos de una ortodoxia radical que aun continua negando la presencia del racismo y la discriminación en el “jardín socialista” del hemisferio occidental.

Carlos Moore es una referencia en la lucha contra el racismo y la discriminación a nivel global. Dialoga críticamente con algunos de sus grandes maestros, Aimé Césaire, Abdías do Nascimento, Frantz Fanon, Cheikh Anta Diop, Leila González, George Padmore  y Walterio Carbonell, haciendo un desmontaje psicoanalítico e ideológico del racismo.

Como  interprete de un mundo poscolonial nos invita a pensar la descolonización mental y a desenmascarar nuevas formas de discriminación. Combate desde la firmeza de sus ideas, el diseño hegemónico de izquierda frente al problema racial. Un libro de su autoría, El Marxismo y la Cuestión Racial: Karl Marx y Fiedrich Engels frente al racismo y la esclavitud (1972,2010), hace un emplazamiento a la izquierda conservadora y prejuiciada.

Este Ciudadano del mundo con personalidad propia, es portavoz de espacios de resistencia, de contradiscurso  y de emancipación. Para el,  escribir  es un juego necesario, pues  reafirma la vida, golpea la memoria y combate la soledad. Un humilde inquisidor de documentos y nostalgias que destruye contrapeso y ataduras. Un intelectual comprometido con su historia y con su tiempo.

juan-madrazo-cir-coordinador-nacional-del-cir1Juan Antonio Madrazo Luna

Coordinador Nacional del CIR

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