El reto de la integración

partido-arco-progresistaCuba esta abocada a una transformación tan trascendental como traumática, en esta compleja coyuntura histórica los socialdemócratas y progresistas cubanos enfrentamos un compromiso de alto vuelo: promover la afirmación de la democracia que tiene que ser y de las igualdades y equilibrios que no deben faltar, único camino para construir esa nación civilizada, prospera y respetuosa de todos los derechos y dignidades que hemos soñado por más de cien años.

Ese camino difícil e indeclinable enfrenta el enorme reto social de convalidar con éxito la asignatura pendiente de la integración. Cuba muestra altas cotas de mestizaje e interrelación convivencial, pocas veces vistas en otras latitudes donde coinciden en un mismo espacio territorial grupos humanos de diferente origen étnico.

A pesar de los enormes aportes y la insoslayable participación de los africanos y sus descendientes  a la cultura, los procesos económicos, sociales y políticos que han marcado nuestra historia, los negros cubanos seguimos siendo víctimas de las desventajas, las desigualdades y las exclusiones que el hegemonismo de las elites impuso como fundamento de nuestras relaciones sociales.

La permanente reafirmación de los patrones de menosprecio, invisibilización, satanización y marginación impuestos por las élites ha generado la inaccesibilidad de los afrodescendientes a posiciones adecuadas o de privilegio en la política, la economía, el conocimiento y la cultura colocándolos en franca desventaja para el desarrollo personal o social y alimentando de paso las percepciones negativas o prejuiciosas sobre ese segmento esencial de nuestra nacionalidad.

El sacrificio, el talento y el esfuerzo demostrado por muchos negros cubanos a través de nuestra historia no impidieron que el racismo visceral de los sectores hegemónicos, en ocasiones enmascarado, pero siempre patente, unido a la pobre autoestima e identidad de los afrodescendientes condenara a los negros cubanos a  ser asumidos como inferiores y a vivir como inferiores.

A pesar del valor y heroísmo demostrado por los negros en las guerras de independencia y la fidelidad y entrega a la revolución de 1959, la Republica y la elite revolucionaria han convertido a los negros, según convenga, en objeto de manipulación paternalista o en victimas de exclusión y represalias.

A pesar del discurso igualitarista, el alto liderazgo revolucionario ha demostrado con hechos y actitudes irrefutables que el racismo de la elite hegemónica  trasciende los ropajes ideológicos y la retórica política. Baste recordar la omisión de alguna referencia al tema en La historia me absolverá, la cancelación del asociacionismo negro, la cancelación del debate social, intelectual y cultural sobre el tema, la inexistencia de leyes positivas contra la discriminación, la estructuralización de la desventaja derivada de la dolarización de la sociedad. La distorsionada imagen de la realidad cubana que se refleja en los espacios simbólicos y mediáticos.

En Cuba no se dice una sola palabra sobre el racismo descarnado que cunde en algunas regiones del país, ni sobre la necesidad de implementar mecanismos de protección ante los afanes racistas de alguien con alguna cuota de poder o autoridad.

El consuetudinario patrón hegemónico-excluyente-paternalista nos demuestra que cada nuevo giro de reciclaje del modelo sociopolítico vigente profundiza las desventajas históricamente acumuladas y ahonda las fracturas y carencias que impiden la concreción definitiva de Cuba como nación.

¿Qué hacer? Dijo hace más de cien años un renombrado político de infausta recordación, ante la compleja encrucijada de su circunstancia política. Ante el reto trascendental de caminar con paso seguro hacia la Cuba plural, diversa e integrada, que en nuestro criterio es la única Cuba posible, nosotros no nos preguntamos, nosotros proponemos, convencidos de que la lucha contra el racismo y la discriminación es una obligación para garantizar el respeto mutuo, la dignidad y la promoción de la igualdad en la diversidad

–        Organizar de forma periódica, foros municipales contra el racismo, en colaboración con plataformas de la sociedad civil o mecanismos ya existentes para ofrecer la posibilidad de debatir los problemas del racismo y la discriminación en la ciudad, las políticas municipales y su repercusión tomando en cuenta las características de los diversos segmentos poblacionales.

–       Garantizar plena trasparencia y acceso a la información de las y los ciudadanos respecto a sus derechos y obligaciones, su protección y opciones legales, adoptando un enfoque participativo en particular en consulta con las victimas del racismo y la discriminación.

–       Promover la voz de las victimas del racismo a través de medios alternativos, mesas consultivas con participación permanente, a partir de los resultados obtenidos por el Observatorio Ciudadano contra la Discriminación. Visibilizar y documentar el racismo, la discriminación y toda formas de intolerancia a través de recopilación de datos, estableciendo objetivos alcanzables

–       Crear mecanismos de supervisión, trasparencia y seguimiento que fortalezcan como compromiso la vigilancia contra el racismo y la discriminación. Crear un mecanismo de consulta, seguimiento y evaluación con los diferentes interlocutores sociales (Jóvenes, artistas, ONGs, lideres comunitarios, etc.) con el objetivo de hacer una evaluación periódica de la situación en relación a estas zonas en conflicto.

–       Crear en colaboración con la sociedad civil , que integre a las victimas, un sistema de supervisión y respuesta rápida que permita identificar los actos racistas y los delitos o declaraciones basados en el odio e informar de ello a las autoridades competentes

–       Facilitar la participación de las victimas a organizarse para encontrar soluciones, iniciativas, asesoramiento y supervisión.

–       Promover  programas de promoción para el dialogo intereligioso

–       Demandar ante las autoridades un mayor acceso de los afrodescendientes al dialogo publico en los medios de comunicación.

–      Favorecer iniciativas de formación a activistas y educadores que propicien el conocimiento del origen y las causas del racismo la discriminación y la xenofobia, así como la construcción de estrategias didácticas que lo combatan.

–      Facilitar la producción, conjuntamente con profesionales, personas, comunidades y poblaciones afectadas por la discriminación, de material audiovisual (películas, documentales, programas, etc.) que permita expresar su experiencia y aspiraciones.

–      Promover actividades comunitarias y de capacitación en materia de derechos humanos, que permitan ampliar la democracia cultural y la educación cívica apoyada en la ciudadanía, mediante canales de participación apropiados.

–     Reanimar la campaña de Empoderamiento Ciudadano para promover que los ciudadanos y los afrodescendientes en  particular, conozcan las leyes  y la constitución en lo que esta tiene de garantías y protección de sus derechos individuales.

En  las actuales circunstancia es imprescindible  e incluso arriesgarnos en cuanto empresa sea necesaria para conquistar la restauración y el  equilibrio de nuestra ecología social. Rechazamos todo intento en cuanto a que la problemática racial como zona discursiva continúe anclada en el mercado del silencio.

La sociedad cubana necesita de nuevos escenarios de encuentros, de espacio de libertad protegida en el cual los actores de los limites puedan ser protagonistas de su propia historia, espacios de presión política, de presión  social y búsqueda de ideas que nos  permitan a todos asistir a nuevos índices y nuevos contenidos.

Esta en nuestras manos construir nuestra propia cultura de la emancipación. El racismo es un peligroso combustible que amenaza nuestra ecología social, 50 años después los afrodescendientes continuamos sintiéndonos la saliva del látigo. El racismo es la trampa que arde, hay que mirarlo de frente y nos asiste el derecho de tenderle una emboscada.

Juan Antonio Madrazo Luna
Coordinador Nacional del Comité Ciudadano por la Integración Racial

Leonardo Calvo Cárdenas
Vicecoordinador Nacional del Comité Ciudadano por la Integración Racial

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